La casa de estudios recibió el primer informe jurídico encargado para analizar el cumplimiento del convenio que permite a la concesionaria utilizar su nombre y emblemas. La prorrectora Dorotea López Giral anunció que ejercerán las acciones contempladas en el acuerdo y que se reunirán con el liquidador para abordar la situación.
La crisis institucional que rodea a Azul Azul suma un nuevo capítulo. Esta vez fue la propia Universidad de Chile la que endureció su postura frente a la concesionaria que administra al club de fútbol, luego de recibir el primer reporte del informe jurídico encargado para revisar el cumplimiento del Convenio de Autorización de Símbolos Distintivos.
El análisis preliminar concluyó que existen “graves y reiterados incumplimientos” por parte de Azul Azul al acuerdo que le permite utilizar el nombre y los símbolos de la casa de estudios.
A través de una declaración de la prorrectora Dorotea López Giral, la institución manifestó su preocupación por las distintas situaciones que han rodeado a la sociedad anónima y el impacto que estas pueden tener sobre la imagen de la Universidad.
“El primer reporte del informe, que analiza los alcances legales y propone el curso a seguir, señala graves y reiterados incumplimientos por parte de Azul Azul al Convenio de autorización de Símbolos Distintivos, pues el nombre y los símbolos de la Universidad se han visto afectados por una serie de conductas que se alejan de nuestros valores y principios. Algo que la Universidad ha representado en diversas ocasiones”, señaló.
La Universidad endurece su postura frente a Azul Azul
El pronunciamiento supone un nuevo paso en el distanciamiento entre la casa de estudios y la concesionaria. La Universidad advirtió que no considera aceptable que Azul Azul continúe utilizando su identidad institucional si no existen garantías respecto del respeto a sus principios.
“Resulta inaceptable para la Universidad que se continúe con el uso de su nombre y sus símbolos bajo tales circunstancias, sin condiciones mínimas que garanticen el respeto efectivo de su carácter universitario, sus principios y sus valores. Conforme a lo anterior, la Universidad de Chile ejercerá todas las acciones que el Convenio le confiere”, sostuvo López.
La autoridad universitaria agregó que la institución “mantendrá la vigilancia de los procesos en curso y perseguirá las responsabilidades personales e institucionales que de ello deriven”.
Un convenio de casi 20 años bajo cuestionamiento
Otro de los puntos abordados por la Universidad de Chile tiene relación con la antigüedad del convenio que mantiene con Azul Azul. Para la institución, las condiciones bajo las cuales fue suscrito el acuerdo ya no necesariamente responden a la realidad que actualmente enfrentan las sociedades anónimas deportivas.
“Con casi 20 años de antigüedad, este convenio no responde a las complejidades actuales de las operaciones de las sociedades anónimas deportivas”, afirmó la prorrectora. La Universidad también manifestó su preocupación por el impacto que la situación genera entre los seguidores del equipo. “La Universidad de Chile comprende la gravedad de la situación y solidariza con el sentimiento de indignación y dolor de los millones de hinchas del Club de Fútbol”, agregó.
La reunión que prepara la Universidad
La casa de estudios anunció además que sostendrá una reunión con el liquidador, instancia en la que expondrá formalmente los incumplimientos que fueron detectados en el primer análisis jurídico.
“Recibiremos al liquidador en una reunión para plantearle estos términos y comunicaremos en detalle los incumplimientos a la opinión pública”, anticipó López. El informe jurídico todavía se encuentra en desarrollo, por lo que la Universidad continuará evaluando los alcances legales del convenio y las alternativas disponibles frente a la situación de la concesionaria.
La declaración concluye con una dura diferenciación entre ambas instituciones, en momentos en que Azul Azul atraviesa uno de sus escenarios institucionales más complejos. “La Universidad de Chile no es Azul Azul y, afortunadamente, la ciudadanía sabe distinguir entre una institución republicana y una concesionaria deportiva”, cerró Dorotea López Giral.