Del ingreso de Sartor a los chats filtrados: la cronología de la crisis que mantiene en vilo el futuro de Azul Azul

La compra del club por parte del grupo financiero, la intervención de la Comisión para el Mercado Financiero, la investigación penal contra Michael Clark, la filtración de conversaciones privadas y la posible caída del actual directorio conforman una secuencia de hechos que hoy amenaza con cambiar nuevamente el control de Universidad de Chile.

La crisis que hoy enfrenta Universidad de Chile no nació de un día para otro. El complejo escenario que mantiene en suspenso el futuro de Azul Azul es el resultado de una serie de operaciones societarias, decisiones financieras e investigaciones judiciales que comenzaron hace varios años y que, con el paso del tiempo, terminaron involucrando al principal accionista de la concesionaria, Michael Clark.

Mientras el equipo intenta mantenerse competitivo dentro de la cancha, fuera de ella la administración del club vive uno de sus momentos más delicados desde la creación de Azul Azul. La formalización del empresario, la posibilidad de revertir la compra del paquete accionario y los nuevos antecedentes incorporados por la Fiscalía amenazan con modificar completamente el mapa dirigencial de la institución.

2021: Sartor desembarca en Azul Azul y cambia el control del club

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El primer gran hito de esta historia ocurrió en 2021. Ese año, Tactical Sport, vehículo de inversión ligado al grupo financiero Sartor, concretó la compra del 63,07% de las acciones de Azul Azul que hasta entonces pertenecían a Carlos Heller, poniendo fin a uno de los ciclos más importantes en la historia reciente de la concesionaria.

La operación, valorizada en aproximadamente US$ 15,5 millones, fue presentada como el inicio de un nuevo proyecto deportivo y financiero para Universidad de Chile. El objetivo era estabilizar la institución después de varios años marcados por la irregularidad deportiva y constantes cambios dirigenciales.

Con el paso de los meses, Michael Clark comenzó a asumir un rol cada vez más protagónico. Primero como representante del nuevo controlador y posteriormente como presidente de Azul Azul, el empresario pasó a transformarse en la figura más influyente dentro de la concesionaria.

2022-2024: Surgen las primeras dudas sobre el financiamiento de la compra

A medida que avanzó el tiempo, comenzaron a aparecer cuestionamientos respecto de cómo se había estructurado financieramente la adquisición de Azul Azul.

Las investigaciones posteriores apuntaron a determinar si parte de los recursos utilizados para concretar la compra del club provenían de fondos administrados por Sartor y si esos dineros fueron movilizados mediante una red de operaciones entre distintas sociedades relacionadas.

La tesis que posteriormente comenzó a desarrollar el Ministerio Público sostiene que algunas de esas operaciones podrían haber afectado recursos pertenecientes a inversionistas de los fondos administrados por Sartor.

Durante ese período aún no existían imputaciones formales contra Michael Clark, pero los antecedentes comenzaron a ser recopilados tanto por los organismos reguladores como por la Fiscalía Metropolitana Oriente. Mientras tanto, en el plano deportivo, Azul Azul seguía funcionando con aparente normalidad y el caso permanecía lejos del debate público.

Noviembre de 2024: La intervención de la CMF cambia por completo el escenario

El caso dio un giro radical a fines de 2024, luego de una serie de fiscalizaciones, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) decidió intervenir Sartor Administradora General de Fondos (AGF), detectando una serie de presuntas irregularidades en la administración de distintos fondos de inversión.

La decisión del regulador marcó un antes y un después para el grupo financiero, ya que posteriormente derivó en el proceso de liquidación de la administradora y abrió múltiples investigaciones administrativas y penales.

En medio de esa compleja situación apareció un nuevo movimiento societario.

Michael Clark adquirió Tactical Sport, sociedad que mantenía el control de Azul Azul, transformándose en el principal accionista de la concesionaria. La operación buscó separar la propiedad del club de la crisis que comenzaba a afectar a Sartor, aunque con el paso de los meses también terminó siendo objeto de análisis por parte de los investigadores.

Tiempo después se conoció que el contrato firmado entre las partes contenía diversas cláusulas especiales que permitían revertir la compraventa si se cumplían determinadas condiciones, como un embargo de las acciones o la liquidación de Sartor. Ese documento hoy es considerado una de las piezas más relevantes para entender el futuro societario del club.

2025: La Fiscalía profundiza la investigación y Michael Clark declara

Michael Clark vuelve a la Fiscalía y deja un claro mensaje sobre la  investigación que lo involucra | ADN Radio

Con el avance de las diligencias, la investigación dejó de centrarse exclusivamente en Sartor y comenzó a extenderse hacia quienes participaron en las distintas operaciones financieras vinculadas al grupo.

La Fiscalía Metropolitana Oriente profundizó la indagatoria sobre eventuales delitos económicos relacionados con la administración de fondos, la utilización de recursos de inversionistas y las operaciones realizadas entre sociedades vinculadas.

En ese contexto, Michael Clark prestó declaración ante el Ministerio Público para explicar su participación tanto en la compra de Azul Azul como en diversas decisiones adoptadas durante el funcionamiento de Sartor.

La causa comenzó a sumar nuevos antecedentes documentales, declaraciones de ejecutivos y análisis financieros, consolidándose como una de las investigaciones económicas más relevantes de los últimos años. Aunque Clark ya no encabezaba públicamente el directorio de Azul Azul, seguía siendo un actor determinante debido a la propiedad del paquete accionario.

Julio de 2026: Se conocen los contratos que podrían cambiar nuevamente el control

Durante las últimas semanas se produjo uno de los hechos más importantes para el futuro de Universidad de Chile, ya que salieron a la luz detalles del contrato mediante el cual Michael Clark adquirió Tactical Sport en 2024. El documento reveló que la compraventa no era completamente definitiva, ya que contemplaba una serie de mecanismos que permitían dejarla sin efecto bajo determinadas circunstancias.

Entre esas condiciones figuraban el embargo de las acciones, la liquidación de Sartor o determinadas contingencias judiciales que afectaran la operación.

El conocimiento público de esas cláusulas cambió completamente el análisis del caso, debido a que se abrió la posibilidad de que el control de Azul Azul pudiera volver a modificarse dependiendo de cómo evolucione la investigación penal y del resultado de las medidas cautelares que eventualmente decrete la justicia.

Los nuevos chats filtrados: una ventana a las conversaciones internas

Uno de los episodios que mayor impacto generó en los últimos días fue la filtración de nuevas conversaciones privadas incorporadas por la Fiscalía a la carpeta investigativa, ya que los mensajes corresponden a intercambios entre ejecutivos vinculados a Sartor y fueron utilizados por los investigadores para reconstruir el contexto en que se gestó la adquisición de Azul Azul y otras operaciones relacionadas.

Más allá de su contenido específico, los chats muestran cómo los participantes analizaban distintos escenarios financieros, discutían alternativas para concretar las operaciones y evaluaban el impacto que podía tener cada movimiento.

Uno de los mensajes que mayor repercusión provocó fue la frase “A lo mejor la compramos más barata”, comentario que rápidamente se convirtió en uno de los antecedentes más comentados del caso.

Para la Fiscalía, estas conversaciones forman parte de un conjunto de evidencias que busca establecer cómo se tomaron determinadas decisiones y cuál fue el rol que desempeñó cada uno de los involucrados durante el proceso.

La formalización de Michael Clark y el incierto futuro de Azul Azul

El próximo jueves se desarrollará uno de los momentos más importantes de toda esta investigación.

Michael Clark será formalizado por delitos de estafa, administración desleal, entrega de información falsa al mercado, lavado de activos y fraude relacionado con la Omisión de Oferta Pública de Adquisición (OPA), además de otros ilícitos económicos que forman parte de la causa.

La audiencia no solo definirá la situación procesal del empresario. También podría tener consecuencias directas sobre el futuro de Universidad de Chile.

Paralelamente, según informó Radio ADN, Clark analiza revertir la compra de las acciones adquiridas a Antumalal. Sin embargo, esa operación enfrenta un obstáculo importante: el paquete accionario permanece embargado por orden judicial, por lo que antes será necesario levantar esa medida.

Para concretar ese paso, Sartor Leasing —a través de Tactical Sports— debería desembolsar cerca de US$ 8 millones, aunque hasta ahora no existe claridad respecto del origen de esos recursos ni sobre quién asumiría finalmente ese costo.

Si la operación prospera y cambia nuevamente la propiedad de las acciones, las consecuencias podrían extenderse mucho más allá del ámbito financiero.

Diversas versiones sostienen que todo el bloque de directores identificado con Michael Clark tendría que abandonar Azul Azul. Entre ellos figura la actual presidenta Cecilia Pérez, quien asumió el cargo en abril de este año, además de Cristián Aubert, Miguel Berr, Aldo Marín, Pablo Silva, Francisco Aylwin y Roberto Nahum.