El equipo de Fernando Gago cayó por 2-1 ante Universidad de Concepción en el Ester Roa y sumó su segunda derrota consecutiva. Los azules tuvieron un pésimo arranque y ni siquiera pudieron empatar cuando Cecilio Waterman terminó jugando como arquero del Campanil.
Universidad de Chile atraviesa su momento más complejo de la temporada. El conjunto dirigido por Fernando Gago cayó por 2-1 frente a Universidad de Concepción en el estadio Ester Roa Rebolledo, por la fecha 21 de la Liga de Primera, y sumó su segunda derrota consecutiva.
Los azules llegaban a la Región del Biobío con la obligación de recuperarse y volver al triunfo. Sin embargo, tuvieron un comienzo para el olvido y rápidamente quedaron contra las cuerdas frente a un Campanil que necesitaba sumar para escapar de la zona baja de la tabla.
Apenas a los dos minutos, Bianneider Tamayo derribó a Jeison Fuentealba dentro del área y el árbitro Diego Flores sancionó penal. El propio Fuentealba, formado en Universidad de Chile, se hizo cargo de la ejecución y convirtió el 1-0.
La U intentó reaccionar, pero antes de lograr acomodarse recibió un nuevo golpe. Un remate mal ejecutado por Agustín Arce terminó generando un rápido contragolpe de los locales. Rogelio Funes Mori habilitó a Cecilio Waterman, quien superó a Tamayo, eludió a Gabriel Castellón y estableció el 2-0 cuando apenas se disputaban 17 minutos.
El equipo de Gago no encontró respuestas y se fue al descanso con una desventaja de dos goles, luego de una primera mitad en la que pagó caro sus errores defensivos y mostró dificultades para generar peligro.
Una reacción demasiado tardía

El complemento también estuvo marcado por los incidentes. El partido debió ser detenido producto del lanzamiento de fuegos artificiales desde el sector ocupado por hinchas de Universidad de Chile.
Tras la reanudación, los azules buscaron descontar, aunque recién encontraron el gol en el minuto 89. Matías Zaldivia apareció sobre el cierre para convertir el 2-1 y darle suspenso a los últimos instantes del encuentro.
La situación pareció abrir una última oportunidad para la U cuando Jorge Broun, arquero del Campanil, fue expulsado por doble tarjeta amarilla. Sin cambios disponibles, Cecilio Waterman tuvo que ponerse los guantes y terminar el compromiso bajo los tres palos.
Ni siquiera ese escenario pudo ser aprovechado por los dirigidos de Gago. Pese a los 12 minutos de tiempo agregado y a enfrentar a un rival con un delantero como arquero de emergencia, Universidad de Chile no consiguió encontrar el empate.
El pitazo final confirmó un nuevo golpe para los estudiantiles, que se mantienen en el segundo puesto con 36 unidades, pero ahora también ven amenazada esa posición. Universidad Católica puede superarlos en la tabla si consigue derrotar a O’Higgins.
Universidad de Concepción, en tanto, consiguió tres puntos fundamentales. El Campanil llegó a 22 unidades y escaló hasta el decimocuarto lugar, todavía con un encuentro pendiente.